Mis consejos para un estand de feria perfecto y reutilizable hasta el infinito

Alcanza tu objetivo antes, no pierdas un tiempo valioso.

Soy el fundador de Fastand y tengo muchísima experiencia en el sector de las ferias internacionales. He creado e inventado los estands modulares y desmontables: te invito a leer algunos consejos que puedo darte para realizar un estand de feria perfecto, que pueda darte satisfacción y, sobre todo, un gran reconocimiento en el mercado.

Espero que esta página te sirva de ayuda aunque no elijas comprar un estand Fastand.

¿Adónde vamos y adónde vamos?

En mi opinión, dentro de pocos años llegaremos a tener un concepto de feria diferente, con eventos dedicados a hacer negocios y no eventos dedicados a la imagen corporativa donde lo único que cuenta es mostrar lo grande y poderoso que se es en el mercado. Nunca me he explicado qué sentido tiene invitar a clientes activos a la feria para darles de comer y beber; esto solo sirve para inflar las cifras de asistencia y solo beneficia a la entidad organizadora.

¿No sería mejor invitar a empresas que no son clientes y mostrarles las novedades, la tecnología y la calidad de la empresa? Para esto no hacen falta estands grandes, sino solamente bien estudiados, diseñados y organizados.

Las soluciones que hemos perfeccionado con el tiempo tienen como objetivo ayudar a una empresa que tiene estos valores como base de su propio mercado.

¿Qué es lo correcto para un estand de feria perfecto?

1 El diseño del estand capaz de atraer a público y usuarios

En primer lugar, pongo sin duda el estilo y el diseño del estand. ¿Por qué? Porque es gracias al diseño como puedes distinguirte de inmediato entre los distintos estands presentes en la feria. El diseño te puede caracterizar y te hace único, dando una línea al estand inconfundible y de altísima calidad. Crear un proyecto único y a medida para tu empresa o producto es nuestra misión; unida a sistemas preestablecidos que reducen los costes y hacen que el estand sea SIEMPRE modular y desmontable, se pueden crear situaciones únicas e inimitables. De hecho, Fastand ha creado y desarrollado desde su nacimiento sistemas capaces de hacer que cualquier forma expositiva sea fácil de montar por cualquiera, en todas sus partes y de forma absolutamente autónoma.

El estand como filosofía constructiva es la base de un diseño noble y capaz de resolver todos los problemas relacionados con la velocidad de montaje y desmontaje.

2 Color del estand de feria

Te aconsejo crear una mancha de color fuerte y representativa, para distinguirte enseguida de los demás estands de la feria. Si soy un usuario que visita una feria con prisas, me bombardean con colores, imágenes, logotipos, publicidad y formas, pero siempre me atrae una mancha fuerte y unívoca de un color, sea cual sea. Por tanto, ante la pregunta de si es mejor una foto o un color en un estand de feria, creo que prevalece el color; de todos modos, la foto nunca tendrá la fuerza visual de atraerme como un color neto y definido.

Al día siguiente recordaré el estand que era todo amarillo, pero nunca recordaré la foto que estaba colocada en un estand de feria.

3 No cuentan las dimensiones, sino la calidad y los detalles

En mi experiencia como diseñador de estands de feria, puedo garantizar que he realizado estands pequeños mucho más fascinantes que estands grandes, que siempre son muy dispersos y difícilmente comparables en cuanto a impacto visual.

Me encanta diseñar espacios pequeños que intentan por todos los medios superar a estands de grandes dimensiones. Recuerdo la experiencia de Fastand en París con un estand pequeñísimo de solo 3×3 metros pero con 5 metros de altura que destacaba sobre todos los demás estands de mayor superficie; nuestro estand estaba concurridísimo y tenía un atractivo muy fuerte, como indicando que «en el tarro pequeño está la buena mermelada».

Son los detalles percibidos del estand los que marcan la diferencia y no las grandes dimensiones, sobre todo en un entorno ferial donde el usuario es atraído continuamente por ruidos y colores. Si somos capaces de detenerlo en el estand, entonces será fundamental tener un nivel de calidad general percibida muy elevado para lograr que, en consecuencia, nuestro producto o servicio tenga ese mismo nivel percibido.

4 Altura del estand en la feria

Cada vez más fundamental. Mi consejo es hacer estands de dimensiones pequeñas, intentando aprovechar al máximo la altura de la estructura.

El ojo de las personas no está entrenado para leer los espacios feriales en función de los metros cuadrados, sino por el impacto visual general (frontal + grosor + altura).

En la feria vale la regla de que cuanto más grande, más importante: haz que se vean las alturas y el ojo de las personas leerá espacios amplios. Este es el truco que te desvelo.

Cuanto más alto sea el estand, más pequeñas parecerán las cosas en su interior y, por tanto, el ojo las interpretará como cosas de gran importancia, dando a tu montaje ferial el máximo valor percibido.

Porque siempre se trata de lo percibido y no de lo real. El tiempo es poco y las personas están confundidas por ruidos, colores y novedades. Así que recuerda: lo percibido como valor absoluto.

5 Comunicar un solo concepto o producto con sencillez y de forma directa

Soy consciente de que tu empresa, al igual que la mía, tiene todo un abanico de productos y potencialidades, pero quien tenemos enfrente no tiene tiempo y quizás, en muchos casos, ni siquiera tiene ganas de conocerlo todo de inmediato. Tengamos en cuenta este aspecto y juguemos con astucia: mostremos pocas cosas, lo ideal sería una sola novedad y ya está, para que el usuario nos pueda recordar y, en un segundo momento, descubra todas las demás opciones disponibles. Pero solo en un segundo momento.

Sé que es muy difícil plantear las cosas de este modo, lo sé de primera mano, pero es necesario hacerlo para tener un resultado positivo en la feria.

También es necesario poder cambiar la imagen gráfica en cada ocasión, orientando el mensaje al tipo de usuario visitante. He visto estands en Alemania con textos en italiano o español, o estands con gráficas completamente erróneas para el tipo de público pero recicladas de otras ferias, sin entender en absoluto que un mensaje, para ser completo, debe pertenecer a la persona que visita la feria; de lo contrario no vale nada, como si estuviera escrito en otro idioma.

6 Iluminación

Decir que la luz es importante puede parecer obvio y banal. No digo que la luz de un estand deba ser siempre excesiva y fuerte; depende del producto, de la feria, del usuario y de lo que quiera resaltar: jugar con la luz es importante para completar la estrategia sobre cómo atraer al cliente potencial.

En todos los demás blogs he leído que hay que aumentar la iluminación sin más, y esto es absolutamente erróneo. La luz debe estudiarse en función del estand y del producto que se expone.

¿Luz cálida? ¿Fría? ¿Ambiente? ¿Alta, baja o de colores? Depende. Depende del mensaje que quiera dar y del impacto que el diseño del estand pretenda transmitir.

Si mi producto es de latón, no puedo usar luz fría, sino como mucho de ambiente o preferiblemente cálida. Por el contrario, si un producto está ligado al mundo tecnológico, es mejor usar luz fría, vinculada a los tonos azules, para dar aún más sensación de tecnicismo y actualidad.

7 Haz que el cliente se sienta siempre importante pero libre de ver las novedades.

Tengamos cuidado de no ser demasiado formales ni tampoco informales. El visitante del estand es un cliente potencial, no es tu amigo pero tampoco tu enemigo. Intentemos dar toda la asistencia solicitada, pero solo si se solicita.

En las ferias que he visitado he presenciado muchos errores de comportamiento, como por ejemplo preguntar inmediatamente si se desea información, seguir al cliente en todos sus movimientos como si quisiera robar algún secreto oculto y comerciales demasiado formales que te piden datos sensibles de la empresa incluso antes de entrar en el estand. Hay que estar presente en el estand, pero intentemos que el cliente-visitante potencial se sienta cómodo y no lo tratemos como un número.

8 Evitemos los almacenes inútiles en nuestro estand de feria

Demasiadas veces he realizado almacenes que parecían absolutamente indispensables, para luego descubrir que se utilizaban para dejar las chaquetas y los bolsos de las personas que atendían el estand. Basta. Se pierde espacio útil, se crean rincones muertos feos de ver y difíciles de ocultar. No sirven. Y cuando veo en el estand almacenes de 1×1 con puerta de fuelle, algo realmente impensable para el tipo de feria actual, no entiendo el porqué (el único motivo que se me ocurre es que el alquiler del almacén por parte de la entidad ferial tiene un buen precio).

El almacén de 1 metro cuadrado solo sirve para poder entrar en él, y el estante de su interior es tan pequeño que lo podemos integrar en el mostrador de recepción o crear un compartimento de acceso equipado con cerradura. Pero, ¿de verdad crear un almacén donde lo único que cabe es una persona representa un «must» de un pequeño estand de feria?

9 Respeta el tiempo de los clientes, la feria es grande

Hay varios tipos de visitantes: no podemos pretender que todos tengan el mismo esmero al escuchar o el mismo interés por nuestro producto, y desde luego no podemos exigir que lo tengan. Debemos intentar explicar sin insistencia y, sobre todo, sin que quien se acerque a nuestro estand de feria se sienta obligado a recibir explicaciones. Si entramos en una tienda y las dependientas son demasiado asiduas preguntando si necesitamos algo, nos sentimos molestos y con toda probabilidad no compraremos nada y nos iremos sin ganas de volver en el futuro. Recuerda que el visitante no tiene que dar explicaciones de por qué le atrae uno de nuestros productos, ni siquiera si se detiene a ver un vídeo; podría ser solo curiosidad y no un interés real a nivel de negocio.

10 Aumentar la frecuencia de eventos y ferias

Llevo años presenciando un cambio fuerte y claro en el comportamiento de las entidades organizadoras de ferias. Poco a poco se están adaptando a formas diferentes de ver la feria, más al estilo americano, y cada vez se parecen más a reuniones y menos a la «feria» que hemos estado acostumbrados a ver estos años.

Pero ahora tienes un estand de feria modular y desmontable, ¡a qué esperas!

Menor superficie de los estands de feria: espacios para contener gastos y, sobre todo, la dispersión de tiempo de los usuarios (de hecho, los visitantes ya no quieren perder demasiado tiempo para visitar una feria).

Ferias más sectoriales y menos cajón de sastre de un poco de todo.

Duración cada vez menor (vemos ferias de 3 días y ya no de 5 días).

Ubicaciones no tradicionales para nosotros los europeos, como hoteles o centros de congresos.

¡VAMOS! Es el momento de descubrir nuestros 3 sistemas de feria